CUIDADOS PALIATIVOS UNA NECESIDAD EN ASCENSO

EUGENIO HERRERA NUÑO

La esperanza de vida de los mexicanos se ha incrementado notablemente en los últimos cincuenta años. Hace seis décadas vivíamos medio siglo y ahora alcanzamos los 75 años. La expectativa de vida es cinco años mayor entre las mujeres que entre los hombres. Dentro de 20 años, ellas llegarán a los 80 años, cuando los varones los tendrán más allá del 2050.

La población mexicana llegará a 137 millones en el 2030, para entonces, más de 20 millones tendrán 60 años y más, es decir QUINCE de cada CIEN. En el 2030 se registrarán en el país más de 900 mil decesos anuales, una cifra muy superior a los datos actuales.

Del 2015 al 2030 habrá un importante incremento de población adulta mayor.  Próximamente, los nacidos en los sesenta y setenta serán los nuevos adultos mayores, quienes demandarán, como cuando nacieron, una inversión pública y social sin precedentes. En las pirámides sobrepuestas del 2015 y el 2030 apreciamos que el área bajo la pirámide del 2030 es 1.14 veces mayor que la del 2015, lo que significa que en sólo 15 años se incrementará un 50% la población senescente, cuando la población en general lo haría, al ritmo que actualmente crece, en 75 años. Dentro de 30 años los adultos mayores superarán los 30 millones y representarán a uno de cada cinco habitantes de México.

En este contexto Parametría preguntó a los ciudadanos ¿cuál era su percepción sobre las personas de la tercera edad? ¿Cómo eran consideradas y cuál creían que era su calidad de vida?

Los hallazgos encontrados son los siguientes.

A pregunta expresa sobre: qué se pensaban de la expresión “persona de la tercera edad”, tres de cada cuatro ciudadanos (75%) la asociaron con familiares, abuelos o sabiduría, en tanto que casi dos de cada diez (17%) consideraron que tiene que ver más con personas necesitadas, vulnerables o incapacitadas. El restante 7% no supo o no contestó al cuestionamiento.

Como observamos, fue mayor porcentaje de personas que lo relacionó con características positivas respecto de las negativas. Sin embargo, datos proporcionados por Stiglitz a La Jornada indican que dos de cada tres mexicanos de 64 años o más no cuentan con ahorros suficientes para llegar a una jubilación digna, lo que representa un factor importante para el aumento de la desigualdad y la percepción de vulnerabilidad, que terminará engrosando la carga para las familias, se impone aprender la ética del cuidar (cuidarnos, cuidar a los demás y cuidar el entorno).

Conforme avanza la edad de las personas tienen que enfrentar estilos de vida diferentes. Las enfermedades crónico degenerativas que padece la población, en la medida en que entra en años, son incapacitantes, pero no mortales en el corto plazo, lo que requiere una atención personalizada e intensiva en la medida en que sus males avanzan y con ello gastos altos y fijos. Las muertes por tumores malignos crecen y con ello la necesidad de multiplicar los cuidados paliativos. De acuerdo con el INEGI, anualmente fallecen entre 78 y 80 mil personas a causa del padecimiento de alguno de los cien tipos de cáncer que se conocen

La probabilidad de morir aumenta progresivamente en la medida en que la edad es mayor y entre ellos se encuentra el grueso de la población objetivo de fundaciones como INTERVIVE, institución dedicada a ofrecer servicios a personas y familias con enfermos terminales, a quienes se les administran cuidados paliativos.

Cerca de 700 mil personas y sus familias requieren estos servicios anualmente en el territorio nacional y ya hay normatividad (DOF 26/XII/2014) que permite la exigibilidad de este derecho al final de nuestros días, como en otras latitudes.

En INTERVIVE se piensa que nuestra sociedad requiere construir una visión de bienestar social. Poner en actividad esfuerzos contra la desigualdad para con sus seres vulnerables es una tarea prioritaria que exige ser atendida, no sólo por razones económicas y políticas, sino éticas. Este ejercicio debe formar parte de las responsabilidades tanto del gobierno como de los ciudadanos, en el entendido de que no hay Estado sin sociedad, ni sociedad sin Estado.

En Aguascalientes actualmente tenemos 125 mil 894 adultos mayores de 60 años, cifra que se incrementará a 198 mil 124 en el 2030 (58% adicional). Las defunciones para este año sumarán siete mil 224, pero estos eventos se multiplicarán paulatinamente; al principio con 150 defunciones anuales adicionales, pero cercanos al 2030 crecerán hasta 200 más por año. En el 2030 la mortalidad, de acuerdo a las proyecciones de población del Conapo, en Aguascalientes ascenderán a ocho mil 847 (22% por arriba de la cifra actual), al menos un 11% de ellas serán por cáncer y un porcentaje mayor de mujeres.

Esta administración estatal terminará con una población de adultos mayores equivalente al total de la población actual de seis de los once municipios de la entidad. Parece paradójico que siendo aún jóvenes nos encontremos en medio de un proceso de envejecimiento galopante.